Viernes 19 abril 2019

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Casas de Cuentos de Hada

Publicación: Jueves 15 enero, 2015


En los 'felices años veinte' nace un estilo arquitectónico que se inspira en las ilustraciones de los cuentos infantiles.

El 'Provincial Revivalism', también llamado 'Storybook House', creció como una planta de judías bajo los focos de Hollywood, pero muchos de los edificios que lo emplean fueron diseñados y construidos por sus propios dueños.

Las casas de cuento de hadas no tienen una estructura fija, aunque suelen presentar tejados de madera que imitan a los de paja, chimeneas extravagantes y jardines ingleses.

Realice un recorrido por algunas viviendas únicas que combinan arquitectura y fantasía.

La Casa de la Bruja

Uno de los primeros ejemplos de Provincial Revivalism en Estados Unidos es Spadena House (1921), también conocida como 'La Casa de la Bruja', obra del director de arte Harry Oliver, nominado al Óscar.

Esta vivienda se construyó en Culver City (California), aunque en 1934 se trasladó a Beverly Hills. Sus 330 metros cuadrados servían de oficina y camerinos al principio, pero más adelante fueron el hogar de la familia Spadena, de la que toma nombre nombre a la propiedad.

En 1997 un agente inmobiliario que creció en el barrio la compró en mal estado por un millón de euros para evitar que fuera demolida y comenzó su restauración.

El Agujero-hobbit de Gales



En un agujero en el suelo, vivía un galés. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.

Con la ayuda de su suegro y algunos amigos, Simon Dale levantó su hogar ecológico gastando unos 3.800 euros (3.000 libras) en materiales y sin experiencia previa en carpintería o construcción.

El interior de esta vivienda es impermeable y se asemeja al recreado en las películas de Peter Jackson. Se necesitaron cuatro meses para fuese digna de la Tierra Media

The Wincler



Dos amigos, Timothy Lindberg y Daniel Huscroft, son los artífices de este refugio que se encuentra en la costa sur de la isla de Vancouver (Canadá). Todo está hecho a mano: los muros son de abeto recubierto con estuco y las tejas de madera de cedro curvada mediante vapor.
Jugar con las líneas en la construcción requiere de mucha paciencia, y para conseguir la forma del tejado tuvieron que tallar la gran mayoría de las planchas que lo forman.

La vivienda se encuentra a la orilla del agua, en un entorno natural que los dos carpinteros querían respetar al máximo. En su web (lindcroft.com) destacan que "todo aquel que ve la casa, sonríe".

La casa de pan de jengibre

Un magnate del comercio marítimo ordenó en 1917 la construcción de 'Gingerbread House' en el número 8220 de Narrows Avenue, en el 'distrito' de Brooklyn (Nueva York).

La vivienda fue diseñada por el arquitecto James Sarsfield Kennedy y tiene 534 metros cuadrados en los que alberga cuatro dormitorios principales, dos para invitados, seis baños, bodega y una cocina enorme en la que una bruja malvada puede cocinar a gusto a un par de críos.

Sus ventanas están adornadas con vidrieras, los muros son de piedra sin cortar y tiene patios interiores. Se encuentra en un estado de conservación estupendo y aunque en 2009 la propiedad salió a la venta, no encontró comprador. En mayo de 2014 volvió al mercado por un precio de 8,5 millones de euros.

Casa do Penedo



Bautizada popularmente como 'La casa de los Picapiedra', se encuentra en Guimaraes, al norte de Portugal. Se construyó en 1974 aprovechando las cuatro piedras del área como muros naturales.

No se trata de un montaje para atraer curiosos o de un 'hotelito con encanto': la casa era utilizada por la familia Rodrigues como residencia vacacional, aunque ahora Victor, su propietario, no vive en ella.

La vivienda se ha convertido en un reclamo turístico de la zona y se ofrecen visitas guiadas.

Fuente: elmundo.es

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